Consumir setas silvestres puede provocar una intoxicación grave o incluso la muerte. No hay ningún método fácil para saber qué setas silvestres son venenosas.
Consuma solo setas compradas en un supermercado, tienda o mercado de confianza.
Si sospecha que usted u otra persona ha ingerido una seta venenosa:
Las setas son las fructificaciones de los hongos y suelen crecer en la tierra, por encima del suelo. En Australia existen muchos tipos de hongos. Algunas setas de distintas especies se parecen mucho entre sí, lo que hace difícil distinguir cuáles son venenosas.
Algunas setas silvestres contienen toxinas que pueden provocar una intoxicación si se ingieren; esto se conoce como intoxicación por setas. Una de las setas más peligrosas en Nueva Gales del Sur es la conocida como hongo de la muerte o death cap (Amanita phalloides). Su consumo puede ser mortal.
Muchas intoxicaciones por setas se producen porque las setas silvestres venenosas se confunden con setas comestibles. Por ejemplo, el hongo de la muerte puede parecerse a la seta de la paja o paddy straw (Volvariella volvacea).
Cocinar, remojar, pelar o secar las setas no elimina sus toxinas.
Los síntomas más comunes son:
Algunas setas pueden provocar insuficiencia hepática o renal e incluso la muerte.
Los síntomas pueden aparecer entre 30 minutos y 24 horas después de ingerir la seta, dependiendo del tipo de seta, la cantidad consumida y el estado general de salud.
Cualquier persona puede intoxicarse por setas.
El riesgo es mayor en los niños pequeños, ya que suelen llevarse objetos a la boca, incluidas las setas que encuentran en el jardín o en el parque.
Llame inmediatamente al Centro de Información Toxicológica (Poisons Information Centre) al 13 11 26 (disponible las 24 horas, los 7 días de la semana). No espere a que aparezcan síntomas.
Si es posible, tome una foto o recoja una muestra de la seta para ayudar a identificarla.
En caso de emergencia, llame al triple cero (000) o acuda al servicio de urgencias.